Enero se estaba acabando y aquel día había empezado como otro cualquiera. Él untaba la galleta, integral, en el café, descafeinado, y la comía. A la vez, leía el periódico. De pronto, aquel día que había empezado como otro cualquiera se tornó distinto. Aquella noticia... "¿Cómo es posible?", pensó. El corazón, el hígado, el riñón e incluso las córneas o las uñas entraban dentro de su lógica. Pero aquello...Se le rompió la galleta. La parte mojada se precipitó hacia el café, mientras la seca quedó agarrada por sus dedos. Él ni se dio cuenta. Estaba dejándose ir. Se imaginó sentado sobre la camilla de un quirófano. Solo. Torpe aún por la anestesia, fue quitándose con dificultad los apósitos que le cubrían el rostro. Libre de todos, abrió los ojos. Se equivocaba. Frente a él había alguien más. Un desconocido.
- ¿Quién eres? - le preguntó.
- Soy tú. Voy a vivir tu vida. Te la robo. Me la quedo.
Sintió pánico. Rompió a llorar y las lágrimas le provocaban escozor. "¡Mi vida es mía!", gritó. Echó a correr para escapar de allí, empujando y tirando a aquel extraño.
Mañana, a las 20.00 horas y en el NH Iruña Park de Pamplona, el cirujano Tomás Gómez Cía explicará en "Navarra Foro XXI" cómo coordinó el pasado 26 de enero (el anterior a aquel día) el segundo trasplante de cara realizado en España (aquella noticia). La ciencia fascina, pero a ratos también llega a dar miedo.
Huyó. Tras él, los restos de galleta quedaron en el fondo de la taza. Los del espejo, hecho añicos, en el suelo de aquel quirófano al que se había dejado ir.
(Envido publicado hoy, lunes, 20 de septiembre de 2010, en la sección 'Semana a la vista' de Diario de Navarra)
- ¿Quién eres? - le preguntó.
- Soy tú. Voy a vivir tu vida. Te la robo. Me la quedo.
Sintió pánico. Rompió a llorar y las lágrimas le provocaban escozor. "¡Mi vida es mía!", gritó. Echó a correr para escapar de allí, empujando y tirando a aquel extraño.
Mañana, a las 20.00 horas y en el NH Iruña Park de Pamplona, el cirujano Tomás Gómez Cía explicará en "Navarra Foro XXI" cómo coordinó el pasado 26 de enero (el anterior a aquel día) el segundo trasplante de cara realizado en España (aquella noticia). La ciencia fascina, pero a ratos también llega a dar miedo.
Huyó. Tras él, los restos de galleta quedaron en el fondo de la taza. Los del espejo, hecho añicos, en el suelo de aquel quirófano al que se había dejado ir.
(Envido publicado hoy, lunes, 20 de septiembre de 2010, en la sección 'Semana a la vista' de Diario de Navarra)
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