29 de agosto de 2010

MI PADRE ES UN SUPERHÉROE

A pesar del calor de verano, la fotografía de al lado hiela. Nacida el pasado miércoles, retrata a la muerte con su traje de pelo y cuernos. A su alrededor, la gente huye. Cinco días después (y ya pasen cien o cien mil), aunque el termómetro amenace con llegar a los 40 grados, las entrañas se congelan por la imagen. La muerte, vestida de toro enfermo de odio. Ante ella, dos padres agarran a sus hijos para sacarles de la pesadilla en la que se han visto involucrados. Especialmente al de la derecha, el animal parece plantearle un dilema: "elige, o tú o tu hijo". Y el hombre le contesta colocando en la fuga su cuerpo como frontera entre las astas y el niño. El "yo, por mi hija, mato" de Belén Esteban, barato y vacío por tanto cacareo, superado por algo realmente valiente y verdadero: YO, POR MI HIJO, MUERO.
Dentro de muy poco, el primer día del nuevo curso, en las clases de los colegios preguntarán a los escolares "¿qué habéis hecho durante el verano?". Resulta típico, incluso tema recurrente de redacción inaugural. Dos niños podrán responder que este verano han descubierto que los superhéroes no se cambian de ropa en las cabinas de teléfonos (¿influye que prácticamente no queda ninguna?), ni llevan capa y ni siquiera ocultan su cara con antifaz. Dos niños podrán escribir que los superhéroes que ellos conocen les riñen igual que les premian, les dan las buenas noches y hasta les ayudan a quitarse los mocos de la nariz cuando les hace falta. Que un día de este verano se encontraban en la Plaza de Toros tafallesa cuando, de pronto, el monstruo de color negro saltó desde la arena hasta donde ellos estaban sentados para convertirles en sus prisioneros eternos, pero que los superhéroes lo impidieron. Así los descubrieron. A pesar de tenerlos siempre tan cerca, aún no se habían enterado del misterio de sus progenitores, esa doble vida que llevan. "Mi padre mola, es mejor que Spiderman", quizás redacten esos dos niños, que no saben, ni falta hace que lo sepan, que sus superhéroes también temblaron de miedo en Tafalla.

(Envido publicado el pasado lunes, 23 de agosto, en Diario de Navarra. Se refiere al terror sembrado por el toro Quesero en Tafalla, el pasado día 18, cuando durante un concurso de recortadores saltó el tendido de sol. En total, 40 espectadores heridos. La fotografía es obra de Alberto Galdona)