25 de mayo de 2010

Y TÚ MÁS

Uno lee una convocatoria de sesión de pleno del Parlamento foral de la misma forma que las páginas de esquelas o las de anuncios clasificados: dejando avanzar la vista hasta que haya algo, si es que lo hay, que le sorprenda. El próximo jueves hay pleno. La vista camina por su guión y tropieza casi al final. Penúltimo punto, el 14: "debate y votación de la moción por la que se requiere del presidente del Gobierno de Navarra a que, si no dimite la consejera de Salud, sea cesada y sustituida". NaBai presenta la moción y, desde aquel "¡¿por qué no te callas?!", pocas cosas habían sido tan contundentes. O dimites o que te echen, viene a ser.
Pero ¿qué sucedería si cambiase el sistema? ¿Si los políticos no dependieran de otros políticos? ¿Si el poder de cesar, presentar mociones de censura o simplemente quitar la licencia para hacer política lo tuviese el pueblo día a día? ¿Cuántos gobernantes vivirían tranquilos? ¿Cuántos oposicionistas? Porque sepan, señores políticos, por si no han caído en la cuenta, que se ha llegado a un punto en el que, si les piden que aquél de ustedes que esté libre de desconfianza ciudadana tire la primera piedra, ya casi nadie espera que vuele algo que no sea insecto, pájaro o avión.
Ajeno a todo, el juego de niños sigue:
- ¡Dimite!
- Y tú más.
- Pues me voy a chivar a tu jefe.
- Habla, chucho, que no te escucho.

Qué desesperanza...

(Envido publicado ayer, lunes, 24 de mayo de 2010, en la sección 'Semana a la vista' de Diario de Navarra)