4 de mayo de 2010

EL APRENDIZ

A las once de la mañana del próximo viernes, alumnos de los centros educativos pamploneses San Cernin, Hijas de Jesús, La Compasión Escolapios y Navarro Villoslada, el Toki Ona de Bera y el Sancho III el Mayor de Tafalla protagonizarán una nueva edición del Pleno Escolar en el Parlamento de Navarra. Debatirán sobre la multiculturalidad en las aulas y la recogida selectiva de residuos.

Érase una vez un niño que participó en un pleno escolar y, aquello sucedió hace tanto, tanto tiempo, que tuvo lugar en el Parlamento viejo. Los deberes fueron el tema de discusión de aquella sesión. ¿A favor o en contra? ¿Son buenos o malos? ¿Son muchos o pocos? Por el atril fueron pasando colegiales y, uno tras otro y otro después de uno más, fueron avanzando con sus intervenciones hacia la mayoría absoluta en torno a una ideología: hay que estar en contra de los deberes porque son malos y muchos. Nadie se posicionaba en lo contrario. De repente, la profesora se acercó a aquel niño, que no tenía la mínima intención de intervenir porque estaba muy a gusto en su escaño de piel:
- Sal ahí y di que los deberes son buenos porque os ayudan a asimilar lo aprendido en clase -, le dijo.
- Sí, hombre... No quiero -, contestó el crío.
- ¡Sal ahora mismo! -, insistió ella soliviantada, mientras levantaba al alumno y le empujaba rumbo al atril.
Así que el niño, ya ante el micrófono y amenazado por la mirada de la docente, improvisó lo que pudo para defender lo que no quería defender, con el resultado de abucheos en el hemiciclo y una lluvia de “fuera, pelota” durante su regreso avergonzado al asiento. Y se quedó hundido en éste por el peso de una sospecha: “¿Habrá parlamentarios que, como me ha pasado a mí, se limiten a decir lo que les mandan?”, musitó.

Qué ocurrencias tienen los niños...

(Envido publicado ayer, lunes, 3 de mayo de 2010, en la sección 'Semana a la vista' de Diario de Navarra)